
Una empresa dedicada solo al aire que sale de una cocina
CAMPANIX Esplugues de Llobregat trabaja extracción de hostelería y nada más: campanas, filtros, conductos, plenums y turbinas. Esa dedicación estrecha es lo que permite entrar en un local, mirar el techo y el patio y hacerse una idea del problema antes de desmontar la primera malla. En un municipio donde casi toda la restauración ocupa bajos de fincas de vivienda, el oficio consiste tanto en desengrasar como en entender por dónde viaja el olor hasta el balcón de arriba.
El equipo se mueve con lo que pide este tipo de instalación: escaleras y protecciones para trabajar en patios interiores, herramienta para practicar registros en conductos que se montaron sin ellos y producto homologado para cocinas donde se manipulan alimentos. Y con una manera de organizar el día pensada para la hostelería, porque en Esplugues los mediodías de Laureà Miró llenan las salas y nadie puede permitirse una cocina parada a la una.
Cómo se trabaja una cocina con viviendas en las plantas de arriba
Un bajo comercial no se limpia igual que una nave. Hay que subir a una cubierta que es de la comunidad, cruzar un rellano que usan los vecinos y trabajar junto a un patio de luces que hace de caja de resonancia. Antes de empezar avisamos de lo que se va a hacer y por dónde se va a pasar, se protege el recorrido y el residuo graso baja en bidón cerrado, lejos del desagüe de la cocina y del sumidero del patio.
El trabajo va siempre de arriba abajo y termina con una prueba de tiro, que es la manera de comprobar que el aire vuelve a salir donde debe. Las fases están detalladas en el desglose del servicio, y la lista de barrios y municipios por los que nos movemos, en la página de zonas. Cuando hay una comunidad de propietarios de por medio, conviene además dejar constancia de cada visita.
Lo que queda por escrito después de cada desengrase
Cerramos el servicio con un certificado de limpieza fechado y un informe fotográfico tramo por tramo. No es un trámite: es lo que convierte una limpieza en un argumento delante del técnico municipal, de la comunidad o de la compañía de seguros, y lo que permite montar un calendario razonable en vez de ir reaccionando a la siguiente reclamación. Si tu local ya tiene expediente abierto o fecha de visita, cuéntanoslo y ajustamos el orden del trabajo.
Con ese registro en la mano es fácil decidir cada cuánto conviene volver: una freidora a diario no marca el mismo ritmo que una plancha de bocadillos. La periodicidad se ajusta a lo que de verdad se cocina, y eso se ve en la grasa que sale del conducto en cada visita.
A qué nos dedicamos: extracción de humos de cocina en Esplugues
Trabajamos una sola cosa: el aire que sale de una cocina profesional. Esa especialización es la que permite entrar en un bajo de Esplugues, leer la instalación en un rato y saber por dónde va a estar escapándose el olor antes de abrir el primer registro.
Misión
Conseguir que la extracción de cada cocina de Esplugues saque el humo por donde debe, para que el trabajo del local se quede en el local.
Visión
Ser la empresa a la que llama un bar de Esplugues en cuanto el olor a fritura empieza a dar conversación en la escalera.
Cómo trabajamos la extracción en un barrio residencial como Can Vidalet
En una finca con vecinos, la forma de trabajar cuenta tanto como el resultado. Estas son las cuatro cosas que procuramos que se noten en cada visita, desde que se sube a la cubierta hasta que se recoge la escalera del rellano.
Mirar la instalación entera
El presupuesto sale de lo que hemos visto de la cubierta hacia abajo, no de una foto de la campana. Así no aparecen sorpresas a mitad de trabajo.
Explicar lo que se encuentra
Enseñamos las fotos de cada registro abierto y decimos qué se ha resuelto con la limpieza y qué depende de la instalación.
Respeto por la finca
Se trabaja con el patio y la escalera protegidos, sin ruido a horas imposibles y dejando la cubierta como estaba al subir.
Cumplir la ventana horaria
Si la cocina abre a las doce, a las doce está montada y probada. En hostelería una hora de retraso es un servicio perdido.
Qué producto se usa y qué respaldo queda por escrito
Un desengrase bien hecho tiene que poder demostrarse. Por eso cada trabajo cierra con papeles: lo que respalda el servicio, lo que cubre el seguro y lo que se ha empleado dentro de una cocina donde se manipulan alimentos.
Certificado de limpieza
Documento fechado con el alcance del trabajo, los tramos abiertos y el producto utilizado, válido para la inspección municipal y para el plan de APPCC.
Seguro de responsabilidad civil
Póliza en vigor que cubre el trabajo dentro del local, en el patio y en la cubierta de la finca.
Producto homologado para entorno alimentario
Desengrasantes aptos para cocinas profesionales, con ficha técnica disponible si la sala la necesita para su documentación.
Más dudas sobre la limpieza de campanas en Esplugues de Llobregat
¿Cómo limpiar el tubo de la campana extractora?
Por dentro y por tramos, con el conducto abierto.
Se usan los registros que ya existen, se practican los que faltan en los puntos ciegos —el arranque del vertical y cada codo del patio— y se trata cada tramo con gel desengrasante, rascado mecánico y aclarado, recogiendo abajo el residuo para que no acabe en la cocina ni en el patio de los vecinos.
En las fincas de Esplugues el tramo que más olor acumula es el vertical, el que hace de shunt hasta la cubierta, porque la grasa se queda pegada a la pared y se recalienta en cada servicio. Al cerrar, junta nueva en cada registro y comprobación del tiro.
¿Cuánto cobran por limpiar una campana extractora?
Se cobra el conjunto de la extracción y el tiempo real que pide, no el aparato suelto. Un bar de tapas del Centre con seis metros de tubo y salida directa a cubierta está en otra escala que una freiduría de Can Vidalet con veinte metros, dos codos y la turbina en un tejado al que se sube por escala.
Por eso el presupuesto va por partidas —campana y filtros, conducto, turbina, salida—, así se ve qué es cada cosa y se puede ajustar el alcance a lo que urge. El importe se cierra siempre después de ver la instalación, con el recorrido medido.
Los vecinos se quejan del olor a fritura, ¿limpiar la extracción lo resuelve?
En la mayoría de bajos de Esplugues, sí, porque el olor no nace en la sartén: nace en la grasa vieja pegada al conducto, que se recalienta con cada servicio y sale por juntas, registros flojos y una descarga que queda a media altura del patio.
Desengrasando el recorrido completo y sellando esos puntos de fuga, el aire vuelve a salir arriba y limpio, y la queja se apaga sola.
Cuando la salida viene mal resuelta de origen, porque descarga bajo las ventanas o el tubo se queda corto, queda anotado en el informe con fotos para que lo lleves a la comunidad o al instalador con datos en la mano.
Hablar con el equipo
690 22 09 44